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Qué comer
El pescado local en todas sus formas: a la parrilla, al horno, en sopas (o el inimitable “bouillabasse”).
Los ensacados, muy renombrados, que deben su cualidad en gran parte a los animales criados en libertad.
Los quesos de vaca y de cabra.
La harina de castaña, de fabricación artesanal, que sirve como base de numerosos platos.
El aceite de oliva, en gran parte producido en los olivos de la Balagne.
La miel, de gran calidad por la gran variedad de flores.
Los cítricos, los bizcochos artesanales, los licores (el célebre Mirto)…
Vinos
La vid ha sido introducida aquí por los griegos 2500 años atrás: desde aquel momento los vinos isleños han sido siempre muy apreciados; las viñas corsas (aproximadamente 8000 hectáreas), son ricas de una treintena de variedades, entre ellas "Sciacarellu", "Niellucciu", "Vermentino".
La isla posee hoy diez Denominaciones de Origen Controlada. Otro renombrado producto de las vides corsas es la famosa "Acquavite". |