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El archipiélago Toscano está formado por 7 islas y una serie de islas menores. De los lugares donde el ambiente domina en una contínua alternancia de paisajes inmersos entre la naturaleza mediterránea y el azul del mar. El archipiélago es hoy el mayor parche marino de Europa.
El mar es extraordinariamente cristalino, variado y contornea diferentes tipos de costas.
Giannutri, isla totalmente privada, pero abierta a cualquiera por un día al mar.
El Gilio, la isla más grande después de la de Elba, conserva dos aspectos, uno del cual tiene escondido su lado selvático, pero por otro lado encontramos el verdadero turísmo.
Montecristo, la isla más apartada del archipiélago, declarada Reserva Natural por el Consejo de Europa la que puede ser visitada por no más de 100 personas al día.
Capraia, isla fácilmente accesible desde Livorno, es la más apta para quien busca unas vacaciones en medio de la naturaleza.
Después Gorgona, isla penitenciaria donde es posible hacer visitas guiadas pero con autorización del Ministerio de Gracia y Justicia.
Finalmente Elba, la más grande, capaz de ofrecer realmente tanto desde todo punto de vista. La isla de Elba es capaz de ofrecer lo mejor de unas vacaciones al aire libre con el mar, independientemente del tipo de playa que se encuentra. En efecto, podemos encontrar la playa cubierta de grava o la playa con arena finísima, naturalmente bañada por un mar limpísimo.
Podemos encontrar las playas equipadas, con establecimientos balnearios, hasta aquellas salvajes, donde a veces es necesario descender 200 escalones para llegar, como en el caso de Cala Palombaia. Pero vale verdaderamente la pena.
Siempre en zona, para quien ama los lugares tranquilos, encontramos la gruta del agua, cavada en la roca, o bien la playa de las “rocas turquesas”, donde solamente se arriva en barco, el nombre de “rocas turquesas” porque brillan aquí y allá creando una atmósfera inolvidable. |